Cuándo el primer amor adolescente se presenta ante tu puerta, consideras la posibilidad de que se quede para siempre en tu vida. Así es como ocurre alrededor del mundo, una y otra vez; como una gran rueda que nunca se detiene.
Rainbow Rowell hace que nos volvamos algo melancólicos al recordar nuestro gran amor adolescente. En esta historia, convertida en libro, Eleanor y Park, dos chicos norteamericanos de los años ochenta, con historia opuestas. Convergen un pequeño romance idílico que les hace cuestionar la trascendencia de su mera existencia. Es un relato cargado de emotividad y buenas intenciones que se transforma en una lectura ligera y rápida, en torno a la historia de un amor juvenil, que parece eterno. Y como la protagonista lo expresa en una de sus clases: “todo deseamos ser jóvenes y amados”.
Este es un libro que se puede leer en cualquier momento, de enamoramiento o desilusión. Que nos permite re encontrarnos con recuerdos guardados en los más recónditos espacios de nuestras mentes. Para que salgan a la luz y que nos recuerden que la vida es una rueda de la fortuna continua: algunas veces estaremos arriba y otras abajo, pero cuándo estamos abajo, es para volver a tomar el impulso que nos devuelva hacia el tope. En una continuidad sin fin.

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